Psicología Positiva, RRHH

Autoeficacia en Recursos Humanos

Autoeficacia2En el mantenimiento y amplificación del bienestar psicosocial, que es el capital psicológico en la organización, hablamos de dos conceptos clave: la autoeficacia y el engagement. El engagement ya se ha definido en entradas anteriores, pasaremos ahora a desarrollar brevemente el concepto de autoeficacia.

Se ha definido como las “creencias en las propias capacidades para organizar y ejecutar los cursos de acción requeridos que producirán determinados logros o resultados” (Bandura, 1997). Las creencias que poseemos acerca de nosotros mismos afectan a nuestras conductas y sentimientos en varios sentidos:

  1. Influyen en la elección de conductas: se tiende a evitar aquellas tareas o situaciones que creemos exceden nuestras capacidades y elegimos aquellas que somos capaces de dominar.
  2. La autoeficacia determina la cantidad de esfuerzo empleado paraAutoeficacia enfrentarse a los obstáculos y la cantidad de tiempo o persistencia en tratar de lograr objetivos. Bajos niveles de autoeficacia llevan asociados abandonos tempranos, mientras que niveles elevados suponen perseverancia.
  3. La autoeficacia afecta a nuestros pensamientos y sentimientos, de manera que los empleados que se consideran poco eficaces en el afrontamiento de las demandas del entorno exageran la magnitud de sus deficiencias y las dificultades potenciales del medio.

Las dudas auto-referidas crean estrés y distraen la atención, dificultando la utilización de los recursos disponibles. Mientras que los empleados que se perciben eficaces, centran sus esfuerzos en las demandas que la situación laboral pueda plantearles.

La investigación empírica en contextos laborales y educativos (Llorens, Schaufeli, Bakler y Salanova, 2007; Salanova, Bresó y Schaufeli, 2005) ha establecido sólidas relaciones entre autoeficacia con el desempeño organizacional y el bienestar psicosocial de los empleados. En este sentido se considera la autoeficacia como un valioso recurso de tipo personal para afrontar las demandas laborales, ya que actúa como amortiguador de los estresores y, por otra parte, es una fuente de bienestar.

Espiral positiva1Esta relación posee una doble dirección, ya que los estados positivos de bienestar pueden considerarse, a su vez, fuente de autoeficacia en un ciclo de espirales, llamadas espirales positivas hacia arriba o espirales virtuosas. Los altos niveles de autoeficacia hacen que las personas tengan éxito en su trabajo, y este éxito incrementa a su vez los niveles de autoeficacia cuando el empleado percibe que el éxito en su trabajo se debe en gran parte a su esfuerzo y ejecución.

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Organizaciones Resilientes – Organizaciones Saludables

todos somos buenos en algoLas organizaciones resilientes son aquellas capaces de aprender de la adversidad y salir fortalecidas, son las que corren con más ventajas a la hora de afrontar las crisis. Para ello debemos fomentar organizaciones que sean saludables, es decir, las organizaciones pueden convertirse en inteligentes, innovadoras, vivas, imaginativas y adaptativas a los cambios futuros. Para generar organizaciones sanas hay que tener en cuenta cuatro dimensiones básicas que son:

  • Factores ambientales
  • Salud física
  • Salud mental
  • Salud social

Bennet, Cook y Pelletier (2002) han descrito cómo son las organizaciones saludables (Healthy organizations). Estas organizaciones tienen las siguientes características:

  1. Tienen en cuenta dimensiones múltiples del bienestar de sus empleados (bienestar físico, social, emocional, etc.)
  2. Consideran múltiples niveles de salud, esto es, nivel individual, grupal y a través de la organización en su conjunto.
  3. Se comprometen en un seguimiento continuo de la salud a lo largo del tiempo (Health monitoring)
  4. Se esfuerzan en proveer programas y políticas que incrementen el bienestar de sus empleados.
  5. Mantienen la congruencia a dos niveles:
    1. Entre la organización y su ambiente externo
    2. Entre los componentes internos de la organización (por ejemplo, comunicación interna).
  6. Y son conscientes de las tensiones implicadas en mantener niveles óptimos de salud (por ejemplo, servicio al cliente).

Estas organizaciones “sanas son capaces de satisfacer distintas necesidades de los empleados, tales como la necesidad de afecto, de reconocimiento, de estima, de pertenencia. Una organización sana puede definirse como “aquella que tiene muy clara su tarea primaria y es capaz de entender primero y de encauzar después las emociones que la desvían de esa tarea, y sobre todo, será y estará muy sana aquella que, además, estimule emociones positivas que le van a permitir conseguir esa tarea primaria” (Herreros, 1999).

1507864_10153811150590657_441585854_nUn concepto similar es el de organizaciones que aprenden (Learning organizations). Son organizaciones que van adquiriendo gradualmente sus propias competencias, que van aprendiendo de sus propias experiencias (Mintzber, Ahlstrand y Lampel, 1998). Estas organizaciones van creando su propio estilo de aprendizaje que es difícil de copiar por la competencia y que es una característica importante para su propia supervivencia en el mercado.

FlowLas organizaciones sanas y que aprenden saben sacar lo mejor de sus empleados (De Geus, 1997), utilizan mejor la capacidad mental, el conocimiento y eso lo hacen durante años. Además, gestionan el aprendizaje anticipándose a los cambios en lugar de abordarlos cuando llega una crisis (Argyris, 1993; Senge, 1990). Tal y como señala Esperra (1999) “las empresas inteligentes están pensadas y organizadas de forma que no dejan escapar los conocimientos ni las experiencias, todo se aprovecha. Las empresas inteligentes son las que saben reír, soñar, expresar conocimientos, apasionarse, comprometerse con el trabajo cotidiano y gestionar bien su capital intelectual. Y no olvidar que cada persona es un potencial de conocimiento y aprendizaje”.

Psicología Positiva, RRHH

Resiliencia y RRHH

ResilienciaAmpliando el artículo de la pasada semana y aunque la resiliencia (o resistencia) se ha estudiado tradicionalmente en relación al estrés, las personas resistentes en otros ámbitos de la vida lo serán también en el trabajo. Metafóricamente la resistencia (de nuestros trabajadores) se podría representar con las dos cualidades de los metales:

  1. son resistentes y duros ante las agresiones, pero a la vez,
  2. son maleables y capaces de adaptarse a nuevas formas.

 Luthans (2002) la define como una capacidad psicológica positiva que rebota la adversidad, incertidumbre, conflicto y fracaso; que supone un cambio positivo, progresivo y que aumenta la responsabilidad. No sería la capacidad para salir ileso de una batalla, sino ser vencedor.

El concepto de resistencia supone dos condiciones básicas:

  1. la amenaza, la adversidad o riesgo y
  2. los buenos resultados.

Además contiene dos procesos activos:

  1. el de oposición y
  2. el de ataque.

Esto es, ante las condiciones adversas del ambiente que hacen prever resultados negativos, la persona resistente muestra unas fortalezas capaces de superar las demandas y obtiene buenos resultados.

Espero que os resulte interesante esta reflexión sobre este concepto que también podemos aplicar a aquellas personas que se encuentran en la búsqueda activa de empleo. Especialmente a aquellos que ya llevan tiempo “resistiendo”.

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Mindfulness

Mindfulness para niños

AmorHace unos días leía un artículo que me pareció muy interesante sobre cómo podemos educar en Mindfulness, os dejo el enlace y una pequeña traducción:

http://blog.mentalworkout.com/2014/01/10/fostering-your-childs-natural-mindfulness/

El artículo comienza haciendo referencia a que muy pocos autores han dado cuenta de que la meditación Mindfulness es contagiosa. Cuando se practica durante un tiempo empiezas a  notar cómo estás mucho más relajado y enfocado en tus sentimientos, empiezas a disfrutar mucho más de la vida, por lo que probablemente, quieres compartir estos beneficios. El autor se pregunta, ¿quién viene a la mente en primer lugar si no son tus familiares, tu pareja, hijos, padres, hermanos, primos y amigos cercanos? Los ves sufrir por estrés, aburrimiento, depresión o ansiedad del mismo modo que has sufrido tú en algún momento, y quieres decirles: “simplemente siéntate y concéntrate en tu respiración”.

Para ti su bienestar es tan importante como el tuyo, especialmente cuando se trata de nuestros hijos. En los cuales, el aprendizaje más efectivo es ser un ejemplo. Si estás interesado en introducir a tus hijos en atención plena, lo mejor que puedes hacer, es practicarla tú mismo. Cuando se den cuenta de que estas más tranquilo, menos reactivo y más cariñoso con ellos, tendrán curiosidad y querrán descubrir el secreto. Los niños pequeños en particular, emulan por naturaleza a sus padres. Si te ven sentado en silencio, disfrutando del momento, se preguntarán qué estás haciendo y te preguntarán si pueden acompañarte. Y lo que es más significativo, se darán cuenta de lo atento y disponible que estás, lo alerta que te muestras y el cuidado que pones en conducir, en lavar los platos, en cómo piensas cuando se presentan situaciones de estrés, en vez de reaccionar. A través de tu amor, de la presencia sin juicio, les proporcionas un modelo a seguir.

De hecho, los niños están naturalmente dotados de atención plena. Sólo tienes que observar cómo un bebé se ve cautivado por la experiencia sensorial de tocar una pieza de fruta o un juguete, o cómo un niño explora en el patio de recreo. Precisamente porque mucho de lo que experimenta es realmente nuevo para él, tiene lo que se denomina una mente de principiante”, la capacidad de experimentar cada momento con frescura, como si fuera la primera vez. La mente de principiante es una cualidad de los meditadores adultos que se esfuerzan por cultivar pero en los niños pequeños existe de forma natural.

En lugar de enseñar a tus hijos algo que no saben, recuerda que les estás animando a practicar y cultivar una habilidad que ya tienen, pero pueden perder fácilmente en el empuje a la altura de las expectativas de los demás. En lugar de meditación normal, especialmente con los niños más pequeños, se le puede invitar a unirse contigo y estar sentados en silencio, escuchar a los pájaros o una pieza musical, o caminar en la naturaleza y explorar las plantas y los insectos, con curiosidad, en atención consciente. Puedes pedirles que describan lo que están viendo o escuchando como una forma de conseguir que presten más atención. Aunque debes evitar la tentación de interpretar o conceptualizar, deja que su experiencia sea concreta y directa, no mediada por la mente. Su capacidad de atención se limitará, por supuesto, así que no debemos empujarlos más allá, deben sentirse cómodos. Con el tiempo, su capacidad de permanecer presentes de forma natural crecerá.

Si estás realmente comprometido con el fomento de la atención natural en tu hijo, también puedes considerar limitar su exposición a la televisión, las películas y otras formas de entretenimiento digital. En estos momentos los niños de los EEUU entre las edades de dos y cinco años ven un promedio de tres horas de televisión al día. Las investigaciones indican que tal visión pesada puede reducir la capacidad de atención, aumentar la impulsividad y la hiperactividad, y daños en el desarrollo natural del cerebro. Mientras que los niños pequeños quedan absortos en las imágenes digitales, están usando un tiempo precioso que podrían usar en estar presentes, en ser curiosos y estar abiertos al mundo que les rodea.

Anime a sus hijos a aprender habilidades esenciales para llevar una vida relacional consciente.

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Psicología Positiva, RRHH

Resiliencia; un ajuste saludable a la adversidad.

el-juncoLa resiliencia como concepto, es un término que proviene de la física y se refiere a la capacidad de un material para recobrar su forma después de haber estado sometido a altas presiones (López, 1996).

En nuestro ámbito, la resiliencia es la capacidad de una persona o grupo, o bien una organización, para seguir proyectándose en el futuro a pesar de situaciones desestabilizadoras, de condiciones de vida difíciles y de traumas graves. El concepto de personalidad resistente aparece por primera vez en la literatura científica en 1972 como protección frente a los estresores; son Kobasa y Maddi los autores que desarrollan el concepto, a través del estudio de personas que ante hechos vitales negativos parecían tener unas características de personalidad que les protegían.

Mihaly Csikszentmihalyi en su artículo de 2000, de introducción a la Psicología Positiva comenta que “De niño, fui testigo de la disolución del mundo confortable en el que estaba cómodamente instalado. Me di cuenta con sorpresa cómo muchos de los adultos que habían conocido el éxito y la confianza en sí mismos se convertían en impotentes y desanimados una vez que tras la guerra perdieron los apoyos sociales. Sin trabajo, dinero o estatus, se vieron reducidos a cascarones vacíos. Sin embargo, hubo unos pocos que mantuvieron su integridad y propósito a pesar del caos que les rodeaba. Su serenidad era un faro que evito que otros perdieran la esperanza. Y estos no eran necesariamente los más respetados, ni con la mejor educación, ni las personas más capacitadas, esta experiencia me hizo pensar: ¿Cuál era la base de esa fuerza que tenían estas personas?”.

Rutter en 1990 descubrió hallazgos sobre el desarrollo y el funcionamiento del cerebro a partir de las bases biológicas del fenómeno de la resiliencia. Debe tenerse en cuenta, que la resiliencia no es algo que se adquiera o no se adquiera, sino que conlleva a conductas que cualquier persona puede desarrollar y aprender.

Los individuos resilientes destacan por poseer un alto nivel de competencia en distintas áreas, ya sea intelectual, emocional, buenos estilos de afrontamiento, motivación al logro, autogestión, autoestima elevada, sentimientos de esperanza, autonomía e independencia entre otras áreas. Y esto ha podido ser así incluso cuando el área afectada es tan básica para la vida, como la nutrición. Para esclarecer el fenómeno de la resiliencia, los estudios apuntan a las características del ambiente en que se han desarrollado los sujetos resilientes: tenían una corta edad cuando les ocurrió algún evento traumático; provienen de familias conducidas por padres competentes, estaban integrados en redes sociales de apoyo que les brindaban relaciones cálidas.

Respecto al funcionamiento psicológico que protege del estrés a las personas resilientes señalaremos:

  • Mayor coeficiente intelectual y mejores habilidades de resolución de problemas
  • Mejores estilos de afrontamiento
  • Empatía, conocimiento y manejo adecuado de las relaciones interpersonales
  • Sentido del humor positivo.

Lo que hace que un individuo desarrollo la capacidad de ser resiliente es la formación de personas socialmente competentes que tengan la capacidad de tener una identidad propia y útil, que sepan tomar decisiones, establecer metas y esto involucra lugares sociales que implican a la familia, a los amigos y a las instituciones (Ramirez, 1995).

Por todo ello la resiliencia se sitúa en una corriente de psicología positiva y dinámica de fomento de la salud mental y parece una realidad confirmada por el testimonio de muchas personas que, aún habiendo vivido una situación traumática, han conseguido encajarla y seguir desenvolviéndose y viviendo, incluso en un nivel superior, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en ellos recursos latentes e insospechados. Aunque durante mucho tiempo las respuestas de resiliencia han sido consideradas como inusuales e incluso patológicas por algunos expertos, la literatura científica actual demuestra de forma contundente que la resiliencia es una respuesta común y su aparición no indica sino un ajuste saludable a la adversidad.

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Accomplishment-Autorrealización

Se define como un elemento motivador, que no implica necesariamente darle sentido a la vida o sentir emociones positivas ni crear nuevos vínculos. Es una fuente de bienestar por sí misma.


La teoría más conocida que habla de la necesidad de autorrealización es la teoría sobre la motivación humana (en inglés, A Theory of Human Motivation) de 1943, desarrollada por Maslow. Formula en su teoría una jerarquía de necesidades humanas y defiende que conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide).

Maslow piramide

La escala de las necesidades de Maslow se describe a menudo como una pirámide que consta de cinco niveles: los cuatro primeros niveles pueden ser agrupados como «necesidades de déficit» (deficit needs o D-needs) (primordiales); al nivel superior lo denominó «autorrealización», «motivación de crecimiento», o «necesidad de ser» (being needso B-needs). «La diferencia estriba en que mientras las necesidades de déficit pueden ser satisfechas, la necesidad de ser es una fuerza impelente continua».

La idea básica de esta jerarquía es que las necesidades más altas ocupan nuestra atención sólo cuando se han satisfecho las necesidades inferiores de la pirámide. Las fuerzas de crecimiento dan lugar a un movimiento ascendente en la jerarquía, mientras que las fuerzas regresivas empujan las necesidades prepotentes hacia abajo en la jerarquía. Según la pirámide de Maslow dispondríamos de:

Necesidades básicas

Son necesidades fisiológicas básicas para mantener la homeostasis (referente a la salud); dentro de estas, las más evidentes son:

  • Necesidad de respirar, beber agua, y alimentarse.
  • Necesidad de mantener el equilibrio del pH y la temperatura corporal.
  • Necesidad de dormir, descansar y eliminar los desechos.
  • Necesidad de evitar el dolor y tener relaciones sexuales.

Necesidades de seguridad y protección

Estas surgen cuando las necesidades fisiológicas se mantienen compensadas. Son las necesidades de sentirse seguro y protegido, incluso desarrollar ciertos límites en cuanto al orden. Dentro de ellas encontramos:

  • Seguridad física y de salud.
  • Seguridad de empleo, de ingresos y recursos.
  • Seguridad moral, familiar y de propiedad privada.

Necesidades de afiliación y afecto

Están relacionadas con el desarrollo afectivo del individuo, son las necesidades de:

  • Asociación
  • Participación
  • Aceptación

Se satisfacen mediante las funciones de servicios y prestaciones que incluyen actividades deportivas, culturales y recreativas. El ser humano por naturaleza siente la necesidad de relacionarse, ser parte de una comunidad, de agruparse en familias, con amistades o en organizaciones sociales. Entre estas se encuentran: la amistad, el compañerismo, el afecto y el amor. Estas se forman a partir del esquema social.

Necesidades de estima

Maslow describió dos tipos de necesidades de estima, una alta y otra baja.

  • La estima alta concierne a la necesidad del respeto a uno mismo, e incluye sentimientos tales como confianza, competencia, maestría, logros, independencia y libertad.
  • La estima baja concierne al respeto de las demás personas: la necesidad de atención, aprecio, reconocimiento, reputación, estatus, dignidad, fama, gloria, e incluso dominio.

La merma de estas necesidades se refleja en una baja autoestima y el complejo de inferioridad. El tener satisfecha esta necesidad apoya el sentido de vida y la valoración como individuo y profesional, que tranquilamente puede escalonar y avanzar hacia la necesidad de la autorrealización.
La necesidad de autoestima, es la necesidad del equilibrio en el ser humano, dado que se constituye en el pilar fundamental para que el individuo se convierta en el hombre de éxito que siempre ha soñado, o en un hombre abocado hacia el fracaso, el cual no puede lograr nada por sus propios medios.

Autorrealización o autoactualización

Este último nivel es algo diferente y Maslow utilizó varios términos para denominarlo: «motivación de crecimiento», «necesidad de ser» y «autorrealización».

Es la necesidad psicológica más elevada del ser humano, se halla en la cima de las jerarquías, y es a través de su satisfacción que se encuentra una justificación o un sentido válido a la vida mediante el desarrollo potencial de una actividad. Se llega a ésta cuando todos los niveles anteriores han sido alcanzados y completados, o al menos, hasta cierto punto.

Siguiendo este concepto, Richard Ryan y Edward han formulado la teoría de la autorrealización, estudiando tres necesidades humanas relacionadas: la necesidad de co-existencia, la necesidad de pertenencia y la necesidad de autonomía. Cuando estas necesidades están satisfechas, estos autores, afirman que el bienestar personal y el desarrollo social se optimizan.

Las personas con esta condición están intrínsecamente motivadas, son capaces de cumplir con sus potencialidades, y son capaces de buscar nuevos desafíos progresivamente. Estos autores consideran que los contextos sociales que apoyan la autonomía, la competencia y la relación, son aquellos que pueden potenciar el crecimiento personal.

  • The Top (emailstofriends.wordpress.com)

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