Mindfulness

Intención en Mindfulness

sakuraMindfulness se ha definido como:

  • Es la consciencia que emerge a través de poner atención intencional, en el momento presente de manera no condenatoria, del flujo de la experiencia momento a momento” (Kabat-Zinn, 2003).
  • “Es el mantenimiento de una consciencia viva a la realidad del momento presente” (Hanh, 1976).
  • Es el mantenimiento de una atención completa a la experiencia momento a momento” (Marlatt y Kristeller, 1999).
  • “Es la acción de desarrollar y mantener un determinado tipo de atención especial a la experiencia presente, momento a momento, con una actitud de aceptación radical, libre de todo control y juicios de valor” (Mañas, 2007).

Como señala Germer (2004), y como se recoge en las anteriores definiciones, siempre hay una intención directa de centrarse en algo, y de volver a ello si por algún motivo se ha alejado, durante la práctica de Mindfulness.

Este carácter intencional es necesario porque necesitamos dirigir nuestra atención a un objeto, normalmente se utilizan la respiración, el cuerpo, o bien, algún mantra. Estos objetos nos ayudan a estabilizar nuestra atención e incluso a incrementar o potenciar su intensidad. Cuando logramos mantener nuestra atención focalizada desarrollamos la habilidad de permanecer ecuánimes ante cualquier experiencia o sensación que se presente, independientemente de que sea agradable o desagradable. Esto favorece la desidentificación de nuestros propios pensamientos o sentimientos, manteniéndonos atentos a lo que surja con aceptación plena.

Pero, ¿qué puede presentarse? Daniel Siegel (2007) distingue ocho posibles objetos de observación:

  • La información procedente del mundo exterior a través de  los cinco sentidos; vista, oído, tacto, olfato y gusto.
  • La información procedente de nuestro propio cuerpo; cinestésica y propioceptiva
  • La información procedente de la actividad mental; emociones, sentimientos y pensamientos.

Por tanto, la intención directa en cualquier caso, sería centrarse en uno de los objetos. Es decir, si decidimos centrar nuestra atención en nuestra respiración, debemos volver a ella cada vez que nuestra atención se desvíe con algún pensamiento, olor, dolor, etc., simplemente debemos observar, darnos cuenta, y volver de nuevo a la respiración.

¿Por qué esta práctica es importante? Porque el Mindfulness busca que la persona aprenda a centrase en lo que acontece en el momento presente, ya que esto tiene un efecto positivo al impedir las rumiaciones (Vallejo, 2006).

¿Qué ocurre cuando dirigimos intencionadamente nuestra atención en Mindfulness? Como apunta Vallejo (2006), da lugar a que se pongan en marcha diversos procesos conocidos en terapia de conducta que tienen efectos terapéuticos positivos. Esto sucede, de forma indirecta en la mayoría de los casos y mediante procedimientos comportamentales relativamente sencillos.

Shapiro y Schwartz (1999 y 2000) proponen que cuando intencionalmente se dirige la atención a lo que está sucediendo tal cual, se permite que las conexiones que posibilitan la regulación natural operen los cambios necesarios para asegurar el funcionamiento más saludable del organismo. El huir del malestar, de los síntomas, paliarlo mediante fármacos, drogas o cualesquiera otros procedimientos médicos o psicológicos puede impedir que los sistemas de regulación natural tengan suficiente información como para ejercer su control natural sobre ellos.

Puerto

Gracias a esta intencionalidad en nuestra práctica nos mostramos abiertos a aceptar lo que es como es, aceptando que la experiencia sea integrada. Esta actitud permite que nuestro sistema de creencias vaya cambiando, la mente se aquiete y se torne más serena y tranquila.

Afortunadamente, Mindfulness es una habilidad, y por tanto, puede ser aprendida y entrenada.

Mindfulness, Psicología Positiva

La experiencia No Valorativa

ContemplaciónLa atención plena es una experiencia meramente contemplativa, se trata de observar sin valorar. “Se diría que es una forma de estar en el mundo sin prejuicios: abierto a la experiencia sensorial, atento a ella y sin valorar o rechazar de forma activa y taxativa” (Vallejo, 2006).

Esta experiencia no valorativa constituye el elemento esencial del Mindfulness que implica la aceptación radical de lo que acontece tal y como es.  Todo es contemplado como normal, lo positivo y lo negativo, lo perfecto y lo imperfecto. Se da una aceptación de todas las experiencias y las reacciones a ellas. Esta aceptación surge de un esfuerzo por no valorarlas como buenas o malas, positivas o negativas, sino que todo forma parte de la experiencia vivida.

Mente principiante1Una forma de entrenar esta actitud no valorativa se denomina Mente de Principiante (Kabat-Zinn, 1990, 2003). Esta práctica supone una liberación de todo conocimiento previo y una apertura a percibir la realidad como si la viésemos por primera vez. Esta actitud nos permite descubrir nuevos aspectos de la realidad que si no hubiésemos percibido con esta Mente de Principiante no hubiéramos recabado en ellos por haber interpretado la misma realidad con nuestros patrones perceptivos antiguos. Por esta razón, la práctica de Mindfulness conlleva la disolución de las influencias del aprendizaje previo sobre la sensación del presente (Siegel, 2007).

Desde un punto de vista neurofisiológico, cuando percibimos lo que nos rodea de forma habitual, a través de nuestros sentidos, se produce un procesamiento de arriba abajo (Engel, Fries y Singer (2001). Hay amplia evidencia de que el procesamiento de estímulos está controlado por influencias de arriba abajo que conforman poderosamente las dinámicas intrínsecas de las redes tálamo-corticales y crean constantemente predicciones acerca de los eventos sensoriales entrantes (Engel, Fries y Singer, 2001). Es decir, cuando percibimos normalmente, nuestro cerebro envía información a nuestros órganos sensoriales e interpretamos aquello que estamos percibiendo según determine nuestro cerebro.

Sentidos CortexEl sistema actúa imponiendo una serie de filtros automáticos que resaltan los aspectos ya conocidos de la realidad y atenúan, o eliminan del todo, los aspectos novedosos de la misma (Simón, 2007).

Por el contrario, la información del aquí y ahora (de abajo a arriba, la aportada directamente por los sentidos, sin intermediación del cerebro como filtro para seleccionar la percepción) tiene muchas dificultades para hacer llegar a la conciencia su auténtico mensaje (Simón, 2007). Esa información entrante o primaria ha sido clasificada por Siegel (2007) en 8 sentidos o corrientes de información sensorial:

Sentidos Información Región Cerebral
Vista, oído, tacto, olfato, gusto Mundo físico externo Cortex posterior
Interocepción Mundo físico interno Corteza somatosensorial, ínsula
Visión de la mente Mente PFC medial
Resonancia Relaciones interpersonales Neuronas en espejo y PFC
Las 8 vías de entrada de información al espacio de la conciencia y regiones cerebrales más relacionadas (según Siegel, 2007).

(PFC: Corteza Prefrontal).

Como señala Simón (2007), en condiciones normales, toda la riqueza informativa proveniente de estos 8 sentidos se ve restringida por las influencias del procesamiento arriba abajo, no sólo a niveles superiores de actividades cognitivas, como el pensamiento y la emisión de juicios sino también a niveles de procesamiento  más inferiores, como la percepción del estado corporal y las reacciones emocionales.

Corteza prefrontal dorso-lateralGracias a la Mente de Principiante que se citaba más arriba podemos poner el foco de atención en estas ocho corrientes de información con lo que dificultamos el procesamiento de arriba abajo, impidiendo emitir valoraciones sobre la propia experiencia perceptiva y favoreciendo el canal abajo arriba, permitiendo la llegada de nueva información. Se ha estudiado la zona cerebral que se activa cuando prestamos atención intencionadamente a cualquiera de estos  ocho sentidos perceptivos, y esta zona es la denominada Corteza prefrontal dorso-lateral. Así mismo se ha descrito que cuando observamos estos mismos procesos mentales, en meditación profunda, activamos zonas mediales del cortex prefrontal.

Como vemos, la evidencia científica atestigua cada vez con mayor precisión y rigor que juzgar es el proceso en el que se basa la percepción, pero no el conocimiento. Es posible contemplar la realidad sin juzgar, simplemente saber que está ahí. Los juicios fragmentan la realidad, la etiquetan, la valoran como buena o mala pero son sólo interpretaciones porque la realidad es objetiva, neutra.

La decisión de juzgar en vez de conocer es lo que nos hace perder la paz” (Un curso de milagros).

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Mindfulness, Psicología Positiva

¿Quiero que el momento presente sea amigo o enemigo?

tiempo2Mindfulness siempre se da en y sobre el momento presente (Germer, 2004).

Miguel A. Vallejo (2006) define Mindfulnes como atención y conciencia plena, como presencia atenta y reflexiva a lo que sucede en el momento actual. Pretende que la persona se centre en el momento presente de un modo activo, procurando no interferir ni valorar lo que se siente o se percibe en cada momento.

Por tanto es un empeño en centrarse en el momento presente de forma activa y voluntaria, viviendo el momento actual, el aquí y el ahora.

Siguiendo a este mismo autor, describe el hecho de centrarse en el momento presente como sentir las cosas tal y como suceden, sin buscar su control. En la práctica de Mindfulness no se trata de centrarse en un pensamiento para cambiarlo por uno positivo, sino que se trata de centrarse en un pensamiento o actividad, la que se proponga, en sí misma, sin ánimo de control sobre ella. La intencionalidad es la de aceptar las experiencias y sensaciones tal como se experimentan. Vallejo utiliza un símil con las técnicas de exposición, ya que se pide a la persona que permanezca en una determinada situación sintiendo lo que sucede. Esta actitud permite que lo que ha de suceder o sentir acontezca de un modo completo. Vivir lo que está sucediendo en el momento supone dejar que cada experiencia sea vivida en su momento.

Cuando no experimentamos nuestras sensaciones, emociones o pensamientos en cada momento establecemos una relación disfuncional con el momento presente. Esta relación disfuncional constituye el estado “normal” de la mente. Como describe Israel Mañas (2009), “si observamos muy detenidamente nuestra mente, el movimiento de nuestros pensamientos, de nuestras emociones, como a través de un microscopio, de un modo muy profundo, radical, meditativo, podríamos describirlo así: el pensamiento parece estar siempre presente, nunca ausente (incluso cuando dormimos); parece ser incontrolable; suele estar divagando en el pasado o en el futuro, casi nunca está en el presente, en el aquí y en el ahora; se mueve en el terreno de lo conocido, de la memoria, del pasado, gran parte del tiempo está en lucha constante rechazando lo que es e intentando cambiarlo; también es temeroso, se dedica a prevenir posibles males futuros…”presente

Pero ¿por qué ocurre esto? ¿Por qué nuestra mente divaga continuamente? Eckhart Tolle (2006) indica qu
e hay tres razones por las cuales el pensamiento, o ego, tiene una relación disfuncional con el momento presente:

  •          El momento presente es útil como medio para conseguir un fin. Por ahora no puedes ser feliz, tienes que esperar hasta que llegue aquello que deseas. Estas a la espera. “La espera es una decidida pérdida de conciencia sobre el momento presente, dejando que toda nuestra atención se concentre en algo que no existe, estamos en estado de expectativa” (Jorge Lomar, 2013).
  •          El momento presente es un obstáculo que debes superar, por lo que no puedes ser feliz ahora. Pero siempre habrá un nuevo problema que resolver, por lo que siempre estarás superando obstáculos.
  •          El momento presente es el enemigo. Existe un diálogo interior en el que discutes continuamente con lo que debería o no debería estar ocurriendo.

Mientras tanto, el tiempo parece “una sucesión interminable de momentos, unos buenos y otros malos. Pero si miras con más atención, verás que no es cierto que haya muchos momentos. Descubre que siempre hay solo este momento. La vida es siempre Ahora”. (Eckhart Tolle, 2006).

1926754_conceito-relógio-tempo-branco-fundo-vermelhoA través de la práctica de Mindfulness, como decíamos al inicio, podemos hacernos conscientes de la realidad, aceptando lo que ocurre tal cual es, dejando a un lado el pasado, percibiendo el momento actual en vez de vivir el pasado como si estuviese ocurriendo ahora. Podemos contemplar el presente sin juicios anclados en el pasado.

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Mindfulness

Mindfulness: no – conceptual

SONY DSCUno de los aspectos básicos del Mindfulness para  Germer, Siegel y Fulton (2005) es el no-conceptual, lo que se define como prestar atención y conciencia sin centrarse en los procesos de pensamiento implicados (Germer, 2004).

Pero, ¿cómo definir con conceptos (palabras) esta faceta no conceptual?.

Algunos ya lo han hecho, y muy bien, por cierto, como Jorge Lomar en su libro Ecología Mental. Experimentar la Paz (2010), donde nos habla de la experiencia de vacío, del espacio existente entre los pensamientos que podemos contemplar mediante la meditación profunda. “Al estar consciente y sentir la plenitud de ese silencio entre los pensamientos, te das cuenta sin lugar a dudas y de un modo totalmente experiencial de que tu eres algo distinto de tus pensamientos”.

Eckhart Tolle en Un nuevo mundo, ahora (2005) también describe este estado no conceptual de la mente: “Cuando estás muy cansado, puede que estés más apacible, más relajado que en tu estado habitual. Se debe a que el pensamiento está apaciguado y ya no consigues recordar tu problemático yo creado por la mente. Te estás deslizando hacia el sueño. Cuando bebes alcohol o tomas ciertas drogas, es posible que también te sientas más relajado, más despreocupado y tal vez más vivo durante un tiempo. […] Como sientes menos la carga de tu mente, puedes vislumbrar la alegría del Ser. Pero el precio que se paga es alto: la insconsciencia. En lugar de elevarte por encima del pensamiento, has caído por debajo. Unas cuantas copas más y habrás retrocedido al reino vegetal”.

El proceso de poner atención de carácter no valorativo que requiere la práctica del Mindfulness implica que sea una experiencia meramente contemplativa. Se trata de observar sin valorar, aceptando la experiencia tal y como se da. Se diría que es una forma de estar en el mundo sin prejuicios: abierto a la experiencia sensorial, atento a ella, y sin valorar o rechazar de forma activa y taxativa dicha experiencia. (Vallejo, 2006).

En esta atención que requiere la meditación Mindfulness se hace necesaria una intención de buscar conocer y sentir todo lo que ocurre, sin lucha ni control sobre los pensamientos, sensaciones, emociones o cualquier otro objeto que acuda a la mente. Es decir, cuando desviamos nuestra atención hacia las sensaciones corporales, por ejemplo, debemos ser conscientes de ello, como en la técnica del Body Scan de Kabat Zinn (2002), no debemos desviarnos de nuestro objeto de atención, sino volver reiteradamente a enfocarnos en la tarea en la que estábamos implicados.

Si lo que practicamos es el poner la atención en nuestra respiración, no debemos tratar de controlar la respiración o algún otro aspecto de la actividad corporal. Del mismo modo, durante la meditación, la relajación no es un objetivo a alcanzar, ni se busca encontrar una estrategia de afrontamiento, sino que debemos practicarla como una forma de experimentar Mindfulness.

images (1)Cuando comenzamos a escuchar hablar de lo no conceptual o a reflexionar sobre este aspecto surgen muchas dudas y reticencias, y es que la racionalización y contextualización de un problema es necesaria en muchos casos, pero la experimentación y aceptación de las sensaciones y emociones que nos produce es primordial. Como comenta Vallejo (2006), esto es bien conocido en el ámbito de la intervención psicológica ante los trastornos de ansiedad: la exposición a situaciones evocadoras de ansiedad y la experimentación de sus efectos es un elemento esencial en su tratamiento.

Pero, ¿por qué funciona?

Vallejo (2006) entre otras, alude a estas causas:

  • Exposición conductual y aprendizajes de nuevas respuestas: las emociones, pensamientos, sensaciones corporales se observan como son, sin el objetivo de controlarlos. En consecuencia, se produce una exposición no reforzada a las emociones, pensamientos y sensaciones previamente evitadas. Por otro lado, hay una verdadera exposición interoceptiva (Craske, Barlow y Meadows, 2000). Mindfulness crea un nuevo contexto para el paciente donde se produce la extinción de las respuestas inadecuadas y permite la adquisición de nuevas respuestas.
  • Regulación emocional: cuando la persona se dispone a experimentar sus emociones centrándose en ellas tal cual lastwo-faced-shutterstock_1497751 siente y omitiendo valorarlas, se dan las condiciones para cambiar su tendencia de respuesta.
  • Reducir la creencia en las reglas: supone romper la predominancia de la conducta gobernada por las reglas. “Este entrenamiento va en contra de la mente pensante, operativa y productiva a la que tradicionalmente has dado el gobierno de tu vida” (Jorge Lomar, 2010). Cuando se considera que un pensamiento es sólo un pensamiento, sin que eso suponga verlo como verdadero o confundirlo con otros significados, se está añadiendo libertad. (Vallejo, 2006).

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Mindfulness

Conceptos básicos en Mindfulness

imagesCuando el sufrimiento se vuelve insostenible, cuando el individuo ya no encuentra fuerzas para seguir adelante, en ese preciso instante, es cuando da lugar, en algunos casos, el cambio de conciencia. Pasamos de estar enfocados en el exterior a una búsqueda interior, de nuestra esencia.

A pesar de que vivimos en un mundo globalizado donde el individualismo y la separación predominan, también estamos viviendo un hecho histórico, en el que muchas personas tienen un gran sufrimiento, acompañado luego de ese despertar de la conciencia.

En esa búsqueda de la esencia de uno mismo encontramos la meditación mindfulness como una práctica que nos conduce a enfocar nuestra atención en el momento presente, sin rumiaciones sobre el pasado o el futuro, centrándonos en el aquí y ahora, en el único momento que existe y en el único momento donde podemos lograr la paz y la calma, la felicidad.

Mindfulness es un término inglés que carece de una traducción exacta en castellano, por lo que la mayor parte de las veces se utiliza este vocablo, aunque la traducción más exacta en nuestro idioma es la de Conciencia Plena.Mindfulness1

Mindfulness se ha definido como “la capacidad de llevar la atención a las experiencias que se están experimentando en el momento presente, de un modo particular, aceptándolas y sin juzgar” (Kabat-zinn, 1990).

También como “una clase de conciencia centrada en el presente, no elaborativa ni condenatoria, en la cual cada pensamiento, sentimiento o sensación que surge en el campo atencional es reconocido y aceptado tal como es” (Kabat-Zinn, 1990, 1998; Shapiro y Schwartz, 1999, 2000; Segal, Williams y Teasdale, 2002).

Esta práctica tan novedosa para la cultura occidental, viene siendo practicada durante miles de años por el Budismo (e.g. Germer, Sieguel y Fulton; Mañas, 2009), concretamente del Budismo Abhidharma, que utiliza dos métodos de meditación:

  • Samatha o Samadhi: se trata de la meditación con concentración, donde domina el control mental, la paz mental, para lo que se utilizan objetos de meditación como la respiración y el propio cuerpo.
  • Pañña o Prajna: Se trata de la meditación mindfulness, donde se cultiva la mente para ver de un modo especial, donde se alcanza la comprensión plena.

Son muchos los autores que han desarrollado los componentes y procesos psicológicos que ocurren, o que son necesarios, para que en la meditación se produzca mindfulness.

Para Germel, Siegel y Fulton (2005) son:

  • No-conceptual:
  • Centrado en el presenteMindfulness2
  • No-crítico
  • Intencional
  • Observación participante
  • No-verbal
  • Exploratorio
  • Liberador

Para Vallejo (2006) son:

  • Centrarse en el momento presente
  • Apertura a la experiencia y a los hechos
  • Aceptación radical
  • Elección de las experiencias
  • Renunciar al control de los pensamientos, emociones, etc.

Kabat-Zinn (2003) enumera los siguientes:

  • No juzgar
  • Paciencia
  • Mente de principiante
  • Confianza
  • No esforzarse
  • Aceptación
  • Ceder

Este autor indica que además de estos elementos es necesario el compromiso, la autodisciplina y la intencionalidad durante la práctica.

Junto a estos conceptos básicos para practicar Mindfulness, hay otros factores implicados en el despertar de la conciencia y que acompañan al proceso (I. Mañas Web de Medicina y Psicología, 2009):

  • Mindfulness: es la práctica de ser consciente del momento presente sin juzgarse a uno mismo, ni realizar ninguna otra forma de reproche lingüístico o conceptual hacia todo lo que emerge en el campo de la experiencia directa.
  • Investigación: es la voluntad y la habilidad de atraer interés, entusiasmo y una actitud de exploración de la experiencia detallada. Los estados que se investigan son el surgir y el desvanecer de los objetos sensoriales, mentales o cualquier estímulo que pueda aflorar en ese momento.
  • Energía: cuando el esfuerzo mental es traído a una situación supone una aplicación de una energía, un esfuerzo. No se trata de esforzarse contraproducentemente, ni de lugar por alcanzar una meta, sino más bien de aplicar consciente y diligentemente el conocimiento al momento presente.
  • Alegría: A menudo la mente y el cuerpo se puede manifestar con exuberancia que aparece burbujeante de felicidad, contento o emoción. Aunque mucha gente se induce a este estado el valor positivo y transformador del júbilo es una cualidad importante de la mente y se debería cultivar.
  • Tranquilidad: es una sensación profunda que emerge en la mente y el cuerpo cuando existe una ausencia de conflicto, malestar o sufrimiento. Esta tranquilidad no es opuesta al júbilo o a la dicha sino más bien coexisten juntas.
  • Concentración: la concentración implica mantener la atención en un solo punto o estímulo durante un periodo de tiempo produciéndose una sensación particular de absorción y de eliminar del campo de la experiencia cualquier otro estímulo.
  • Ecuanimidad: consiste en una cualidad de la mente de no aferrarse ni rechazar, esto es reaccionar con avidez o aversión, a ningún objeto placentero o desagradable respectivamente.paz interior

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Mindfulness, Psicología Positiva, RRHH

Organizaciones Resilientes – Organizaciones Saludables

todos somos buenos en algoLas organizaciones resilientes son aquellas capaces de aprender de la adversidad y salir fortalecidas, son las que corren con más ventajas a la hora de afrontar las crisis. Para ello debemos fomentar organizaciones que sean saludables, es decir, las organizaciones pueden convertirse en inteligentes, innovadoras, vivas, imaginativas y adaptativas a los cambios futuros. Para generar organizaciones sanas hay que tener en cuenta cuatro dimensiones básicas que son:

  • Factores ambientales
  • Salud física
  • Salud mental
  • Salud social

Bennet, Cook y Pelletier (2002) han descrito cómo son las organizaciones saludables (Healthy organizations). Estas organizaciones tienen las siguientes características:

  1. Tienen en cuenta dimensiones múltiples del bienestar de sus empleados (bienestar físico, social, emocional, etc.)
  2. Consideran múltiples niveles de salud, esto es, nivel individual, grupal y a través de la organización en su conjunto.
  3. Se comprometen en un seguimiento continuo de la salud a lo largo del tiempo (Health monitoring)
  4. Se esfuerzan en proveer programas y políticas que incrementen el bienestar de sus empleados.
  5. Mantienen la congruencia a dos niveles:
    1. Entre la organización y su ambiente externo
    2. Entre los componentes internos de la organización (por ejemplo, comunicación interna).
  6. Y son conscientes de las tensiones implicadas en mantener niveles óptimos de salud (por ejemplo, servicio al cliente).

Estas organizaciones “sanas son capaces de satisfacer distintas necesidades de los empleados, tales como la necesidad de afecto, de reconocimiento, de estima, de pertenencia. Una organización sana puede definirse como “aquella que tiene muy clara su tarea primaria y es capaz de entender primero y de encauzar después las emociones que la desvían de esa tarea, y sobre todo, será y estará muy sana aquella que, además, estimule emociones positivas que le van a permitir conseguir esa tarea primaria” (Herreros, 1999).

1507864_10153811150590657_441585854_nUn concepto similar es el de organizaciones que aprenden (Learning organizations). Son organizaciones que van adquiriendo gradualmente sus propias competencias, que van aprendiendo de sus propias experiencias (Mintzber, Ahlstrand y Lampel, 1998). Estas organizaciones van creando su propio estilo de aprendizaje que es difícil de copiar por la competencia y que es una característica importante para su propia supervivencia en el mercado.

FlowLas organizaciones sanas y que aprenden saben sacar lo mejor de sus empleados (De Geus, 1997), utilizan mejor la capacidad mental, el conocimiento y eso lo hacen durante años. Además, gestionan el aprendizaje anticipándose a los cambios en lugar de abordarlos cuando llega una crisis (Argyris, 1993; Senge, 1990). Tal y como señala Esperra (1999) “las empresas inteligentes están pensadas y organizadas de forma que no dejan escapar los conocimientos ni las experiencias, todo se aprovecha. Las empresas inteligentes son las que saben reír, soñar, expresar conocimientos, apasionarse, comprometerse con el trabajo cotidiano y gestionar bien su capital intelectual. Y no olvidar que cada persona es un potencial de conocimiento y aprendizaje”.

Mindfulness

Mindfulness para niños

AmorHace unos días leía un artículo que me pareció muy interesante sobre cómo podemos educar en Mindfulness, os dejo el enlace y una pequeña traducción:

http://blog.mentalworkout.com/2014/01/10/fostering-your-childs-natural-mindfulness/

El artículo comienza haciendo referencia a que muy pocos autores han dado cuenta de que la meditación Mindfulness es contagiosa. Cuando se practica durante un tiempo empiezas a  notar cómo estás mucho más relajado y enfocado en tus sentimientos, empiezas a disfrutar mucho más de la vida, por lo que probablemente, quieres compartir estos beneficios. El autor se pregunta, ¿quién viene a la mente en primer lugar si no son tus familiares, tu pareja, hijos, padres, hermanos, primos y amigos cercanos? Los ves sufrir por estrés, aburrimiento, depresión o ansiedad del mismo modo que has sufrido tú en algún momento, y quieres decirles: “simplemente siéntate y concéntrate en tu respiración”.

Para ti su bienestar es tan importante como el tuyo, especialmente cuando se trata de nuestros hijos. En los cuales, el aprendizaje más efectivo es ser un ejemplo. Si estás interesado en introducir a tus hijos en atención plena, lo mejor que puedes hacer, es practicarla tú mismo. Cuando se den cuenta de que estas más tranquilo, menos reactivo y más cariñoso con ellos, tendrán curiosidad y querrán descubrir el secreto. Los niños pequeños en particular, emulan por naturaleza a sus padres. Si te ven sentado en silencio, disfrutando del momento, se preguntarán qué estás haciendo y te preguntarán si pueden acompañarte. Y lo que es más significativo, se darán cuenta de lo atento y disponible que estás, lo alerta que te muestras y el cuidado que pones en conducir, en lavar los platos, en cómo piensas cuando se presentan situaciones de estrés, en vez de reaccionar. A través de tu amor, de la presencia sin juicio, les proporcionas un modelo a seguir.

De hecho, los niños están naturalmente dotados de atención plena. Sólo tienes que observar cómo un bebé se ve cautivado por la experiencia sensorial de tocar una pieza de fruta o un juguete, o cómo un niño explora en el patio de recreo. Precisamente porque mucho de lo que experimenta es realmente nuevo para él, tiene lo que se denomina una mente de principiante”, la capacidad de experimentar cada momento con frescura, como si fuera la primera vez. La mente de principiante es una cualidad de los meditadores adultos que se esfuerzan por cultivar pero en los niños pequeños existe de forma natural.

En lugar de enseñar a tus hijos algo que no saben, recuerda que les estás animando a practicar y cultivar una habilidad que ya tienen, pero pueden perder fácilmente en el empuje a la altura de las expectativas de los demás. En lugar de meditación normal, especialmente con los niños más pequeños, se le puede invitar a unirse contigo y estar sentados en silencio, escuchar a los pájaros o una pieza musical, o caminar en la naturaleza y explorar las plantas y los insectos, con curiosidad, en atención consciente. Puedes pedirles que describan lo que están viendo o escuchando como una forma de conseguir que presten más atención. Aunque debes evitar la tentación de interpretar o conceptualizar, deja que su experiencia sea concreta y directa, no mediada por la mente. Su capacidad de atención se limitará, por supuesto, así que no debemos empujarlos más allá, deben sentirse cómodos. Con el tiempo, su capacidad de permanecer presentes de forma natural crecerá.

Si estás realmente comprometido con el fomento de la atención natural en tu hijo, también puedes considerar limitar su exposición a la televisión, las películas y otras formas de entretenimiento digital. En estos momentos los niños de los EEUU entre las edades de dos y cinco años ven un promedio de tres horas de televisión al día. Las investigaciones indican que tal visión pesada puede reducir la capacidad de atención, aumentar la impulsividad y la hiperactividad, y daños en el desarrollo natural del cerebro. Mientras que los niños pequeños quedan absortos en las imágenes digitales, están usando un tiempo precioso que podrían usar en estar presentes, en ser curiosos y estar abiertos al mundo que les rodea.

Anime a sus hijos a aprender habilidades esenciales para llevar una vida relacional consciente.

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